Ansiedad y sobrecarga
Cuando sentís ansiedad o sobrecarga emocional
Quizás sentís que tu cabeza no para. Pensás demasiado, anticipás lo que podría pasar, te cuesta descansar o incluso cuando aparentemente “está todo bien”, tu cuerpo sigue en alerta.
O quizás no lo llamás ansiedad. Simplemente sentís que estás cansado de sostener tanto.
La ansiedad no siempre aparece como una crisis intensa. A veces se manifiesta como irritabilidad, dificultad para dormir, necesidad de controlar, pensamientos repetitivos, tensión corporal, preocupación constante o la sensación de que nunca terminás de relajarte.
Muchas veces pasamos tanto tiempo funcionando de esta manera que terminamos creyendo que somos así.
Pero estar permanentemente en alerta no es una identidad. Es una forma que tu mente y tu cuerpo aprendieron para intentar protegerte.
No se trata solamente de dejar de pensar
En terapia podemos comenzar a comprender qué está sosteniendo ese estado de alerta.
¿Qué situaciones te activan?
¿Qué pensamientos se repiten?
¿Qué necesitás controlar?
¿Qué emociones estás intentando resolver todo el tiempo desde la mente?
¿Qué aprendió tu historia acerca del peligro, la seguridad o la incertidumbre?
Cuando empezamos a reconocer estos mecanismos, algo comienza a cambiar: aquello que antes ocurría automáticamente empieza a volverse consciente. Y lo consciente puede trabajarse.
Podés aprender herramientas para regular la ansiedad, relacionarte de otra manera con tus pensamientos, escuchar las señales de tu cuerpo y construir progresivamente una sensación de mayor seguridad interna.
No se trata de vivir sin ansiedad. Se trata de que la ansiedad deje de dirigir tu vida.
Podemos empezar a trabajarlo juntos
Si sentís que llevás demasiado tiempo intentando sostener todo solo, la terapia puede convertirse en un espacio para comprender lo que te pasa y empezar a construir nuevas herramientas.
Quiero comenzar terapia