Mente y emociones
Trabajamos sobre pensamientos, creencias, ansiedad, miedos, autoestima y regulación emocional, desarrollando nuevas herramientas para gestionarlos.
Viviana Da SilvaPsicología & Bienestar
Método VD
Una forma integradora de acompañar procesos de transformación psicológica, contemplando a la persona completa.
Una mirada completa
Nuestra historia, nuestros vínculos, nuestras emociones, nuestras creencias, nuestro cuerpo y las estrategias que aprendimos para adaptarnos también participan de nuestra manera actual de vivir.
Por eso, el objetivo del proceso terapéutico no es solamente comprender por qué te pasa lo que te pasa, sino ayudarte a reconocer esos mecanismos, intervenir sobre ellos y construir nuevas respuestas que puedas sostener en el tiempo.
Dimensiones que integramos
Trabajamos sobre pensamientos, creencias, ansiedad, miedos, autoestima y regulación emocional, desarrollando nuevas herramientas para gestionarlos.
Exploramos experiencias significativas, heridas emocionales y estrategias que alguna vez fueron necesarias, pero hoy pueden funcionar de manera automática.
Observamos cómo amás, pedís lo que necesitás, ponés límites y reaccionás frente al conflicto, el rechazo, la distancia o el abandono.
Aprendemos a reconocer señales de activación, estrés y tensión, incorporando herramientas que favorezcan una mayor regulación.
Trabajamos sobre identidad, valores, recursos internos, propósito y capacidad de elección para construir la vida que deseás.
No trabajamos partes aisladas. Trabajamos con la persona completa.
El proceso de transformación
El Método VD organiza el proceso terapéutico en cinco momentos progresivos.
Reconocer lo que hoy sucede
Identificamos aquello que genera sufrimiento, malestar o conflicto y las respuestas automáticas que aparecen frente a determinadas situaciones.
Antes de transformar algo, necesitamos poder verlo.
Comprender para ampliar la conciencia
Exploramos el patrón, su historia, aquello que lo activa y la función que tuvo en algún momento de tu vida. Empezamos a diferenciar lo aprendido de aquello que hoy realmente elegís.
La información ordena la conciencia.
Pasar de comprender a hacer
Intervenimos activamente sobre lo identificado y ensayamos nuevas formas de pensar, regular emociones, poner límites, decidir, comunicarnos y vincularnos.
El acto consciente reescribe la historia.
Convertir el cambio en una práctica
Una nueva respuesta necesita tiempo, repetición y coherencia. Trabajamos para que lo logrado en el espacio terapéutico pueda sostenerse también en tu vida cotidiana.
El sostén es decisión.
Integrar una nueva manera de vivir
Con el tiempo, las nuevas respuestas dejan de ser solamente herramientas y empiezan a integrarse a tu manera de habitarte, elegir y vincularte.
La coherencia sostenida es identidad.
Comprender + actuar + sostener
Podemos comprender perfectamente por qué repetimos un patrón y continuar repitiéndolo. Por eso trabajamos para llevar esa comprensión a la experiencia.
Ahí comienza a producirse una transformación profunda y sostenible.
¿Cómo comenzamos?
Cada persona llega con una historia, necesidades y objetivos diferentes. Por eso, el proceso no se aplica como una fórmula rígida.
Qué estás sintiendo, qué síntomas aparecen y cómo los estás gestionando.
Cómo son tus relaciones actuales, qué patrones aparecen y qué lugar ocupás dentro de ellas.
Qué experiencias y aprendizajes influyen en tu manera actual de sentir, reaccionar y vincularte.
Cómo responde tu cuerpo frente al estrés, las emociones y las situaciones que te activan.
Qué fortalezas ya existen y cuáles necesitamos desarrollar para acompañar el cambio.
A partir de este mapa establecemos objetivos terapéuticos y seleccionamos las herramientas más adecuadas para tu proceso.
Tu historia explica. No determina.
Tomar conciencia de lo que hoy hacés con tu historia te permite elegir cómo querés seguir. La terapia puede convertirse en ese espacio donde aquello que empezás comprendiendo se transforma, poco a poco, en una nueva manera de vivir.
Conocé cómo empezar tu proceso